Saliendo de ahí, otro mexicano, Vicente Calleja, que ha sido profesor de la autónoma de Morelos, nos lleva a visitar el museo del Carmen. Sus patios me remiten al nuestro ubicado en el exconvento de San Francisco.
Una colección que se carga entre otros a Kokoshka, Münch, Kirchner, Soroya, Klimt y otras obras que me dejan baldado de tanta magnificencia.
Al salir de ahí regresamos al hostel, donde Maja ha llegado, Joaquín jalaba una maleta que parecía un chile de tela, saludé a los que poco a poco iban llegando y al negarme a acompañarlos en la primera reunión informal so pretexto de bañarme, comprendí que otro retazo de sueño iba a noquearme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario